La hipersensibilidad táctil puede dificultar actividades cotidianas como abrazarse, vestirse, cepillarse los dientes o peinarse. Un niño que reacciona intensamente a ciertos contactos puede intentar evitar esas sensaciones desagradables. Esto puede complicar la higiene, las comidas o el uso de determinados objetos. En este artículo explicamos qué es la defensividad táctil y cómo se puede acompañar al niño.
¿Qué es la hipersensibilidad táctil (defensa táctil) en los niños?
La hipersensibilidad táctil en los bebés, contrariamente a la creencia popular, es un problema común. El bebé muestra reticencia a mamar del pecho. También puede llorar fuerte mientras cambia pañales, se baña, se peina, se viste o se corta las uñas. A menudo, la madre no puede calmarlo porque a la defensa táctil del niño no le gustan los abrazos, lo que reconforta a sus compañeros.
Los especialistas destacan que la hipersensibilidad al tacto se diagnostica cada vez en más personas. Los padres, preocupados por el comportamiento de sus hijos, acuden a los centros de asesoramiento psicológico y pedagógico. Los jóvenes reaccionan con llanto, irritación y, a veces, incluso agresión, al lavarse la cabeza, elegir y comer alimentos de cierta consistencia. Esto plantea una serie de complicaciones. Es difícil mantener la higiene en un niño. Su selectividad alimentaria conduce a una deficiencia de nutrientes. La hipersensibilidad al tacto también dificulta el establecimiento de relaciones estrechas con otras personas: padres, abuelos y compañeros. A veces los niños se niegan a participar en juegos y actividades seleccionados, p. no les gusta ensuciarse las manos con plastilina.
La defensa táctil es un tipo de trastorno de integración sensorial. El cerebro humano recibe constantemente diversos estímulos del entorno externo e interno. Llevan información valiosa. Para la mayoría de las personas, son leídos e integrados, lo que les permite realizar acciones específicas. A su vez, los niños que padecen hipersensibilidad táctil experimentan determinadas irregularidades a la hora de analizar los datos entrantes. Cabe mencionar aquí que existen dos tipos de tacto: protopático y epicrítico. El primero informa sobre la amenaza y es una señal para implementar acciones defensivas. El segundo permite la diferenciación de estímulos táctiles.
Los niños diagnosticados con defensa táctil tratan cada estímulo como un toque protopático. No es de extrañar que reaccionen llorando, huyendo, irritados e incluso agresivos. Su cerebro interpreta incorrectamente la situación como un peligro, lo que resulta en un comportamiento inadecuado para la situación.
La hipersensibilidad al tacto es un gran problema porque la piel es el órgano más grande del cuerpo humano. Contiene muchos receptores. Son responsables de la recepción de estímulos táctiles: presión, frío y calor.

Hipersensibilidad al tacto: síntomas
¿Sospechas que tu hijo sufre de hipersensibilidad al tacto? Los síntomas de este trastorno de integración sensorial incluyen:
- evitación de abrazos, besos y otras formas físicas de afecto,
- actitud negativa al jugar en el arenero,
- problemas con los bebés para succionar el pecho de la madre,
- selectividad alimentaria y evitación de platos con cierta consistencia (demasiado blandos, duros, grasoso, pegajoso, etc.),
- evitar actividades que impliquen tocarse la cara,
- protestar contra cortarse el cabello y las uñas,
- llorar en situaciones en las que se ensucian las manos,
- renuencia a limpiarse la piel con una toalla,
- actitud negativa al cepillarse dientes,
- evitar cosas que puedan manchar la piel,
- renuencia a lavarse el cabello y peinarlo,
- evitar la ropa ajustada,
- quejarse de las etiquetas, costuras y texturas de los materiales utilizados para coser la ropa,
- irritación con ciertas prendas y accesorios - pantalones cinturones, joyas, tiras en sandalias,
- actitud negativa hacia puños y aros,
- evitar el contacto directo de los pies descalzos con el suelo (suelo, hierba, arena),
- evitación de cosas que tengan una estructura blanda o áspera,
- aversión a los cosméticos y ungüentos debido a su consistencia pegajosa.
La defensa táctil no sólo ocurre en niños pequeños. También afecta muy frecuentemente a adultos que no han realizado una terapia de integración sensorial. Algunos de ellos enmascaran perfectamente sus problemas para no exponerse al rechazo y al ostracismo social. La hipersensibilidad al tacto les da síntomas menos perceptibles. Sin embargo, reprimir la ira y la irritación no es saludable y produce síntomas psicosomáticos.
Causas de la hipersensibilidad táctil
¿Le han diagnosticado a su hijo hipersensibilidad táctil? Las causas de este trastorno de integración sensorial no se comprenden completamente. Actualmente se cree que la defensa táctil está asociada con:
- hipoxia perinatal,
- parto prematuro,
- falta de estimulación sensorial suficiente en la infancia,
- cesárea sección,
- adicción de la madre a estimulantes y su uso durante el embarazo,
- toma de ciertos medicamentos por parte de la madre durante el embarazo.
¿Qué más puede causar hipersensibilidad al tacto? El autismo es un trastorno del desarrollo en el que suele haber aversión a determinadas texturas de materiales, abrazos y platos con una determinada consistencia. Hoy sabemos que resulta del diferente funcionamiento de determinadas áreas del cerebro.
Además, la hipersensibilidad táctil es uno de los criterios de diagnóstico del TDAH y la alta sensibilidad del procesamiento sensorial. Actualmente existe un debate académico en curso sobre si las personas altamente sensibles son un grupo distinto. A algunos de ellos se les diagnostica autismo o TDAH. Algunos de ellos reciben un doble diagnóstico.
Ejercicios para la hipersensibilidad táctil
Si a su hijo le han diagnosticado hipersensibilidad táctil, los ejercicios sensoriales pueden ser útiles. Sin embargo, se recomienda no implementarlos por su cuenta. Antes de eso, es mejor ponerse en contacto con una clínica psicológica y pedagógica y utilizar los conocimientos de un especialista con experiencia. Él o ella puede recomendar ejercicios específicos que los padres hagan con el niño en casa. La terapia sensorial adaptada a las necesidades de un joven también da muy buenos resultados.
Un juego muy utilizado es la búsqueda del tesoro. Vierta arena o gelatina en el balde y luego esconda los objetos pequeños en él. La tarea del joven es meter la mano en él y encontrarlo.
Otro juego muy popular es "comer colores". El niño saca una tarjeta de color. Determina el color de la comida. El joven elige productos de este tono y, junto con sus padres, prepara la cena con ellos. Después de comer, evalúa el plato con un color determinado y describe sus experiencias.

Hipersensibilidad al tacto: ¿cuál es el tratamiento? Principales recomendaciones
Si a tu hijo le han diagnosticado hipersensibilidad táctil, el tratamiento debe basarse en la terapia sensorial. Cada problema debe considerarse individualmente. Un especialista que consulta a un joven nota los detalles que influyen en la elección del método adecuado.
Todos los padres saben cuán grande es el problema de la hipersensibilidad al tacto. La terapia sensorial, realizada bajo la supervisión de un especialista experimentado, puede ayudar a integrar los estímulos entrantes. Debe desarrollarse en un ambiente de diversión, porque entonces se caracteriza por la máxima eficacia. Normalmente, un terapeuta sensorial recomienda que los padres realicen ejercicios específicos entre clases.
Muchos niños desarrollan hipersensibilidad táctil. ¿Cómo tratar esta afección cuando un joven se resiste? En primer lugar, no debes obligarlo a hacer nada. Cuando le quedan opciones, es más probable que complete el ejercicio. Por ejemplo, los niños deben masajearse brazos, piernas y glúteos con bolitas de diversas texturas y grados de elasticidad. Sin embargo, no se les permite imponerles un juguete específico. Déjeles que la elijan ellos mismos entre varias opciones disponibles.
¿Cómo debería ser la ropa para los niños con hipersensibilidad táctil?
La hipersensibilidad táctil es un gran problema en la vida cotidiana. Influencias, entre otras: en la elección de cosméticos, vestimenta, juegos, comidas y formas de demostrar afecto. La ropa para niños con hipersensibilidad táctil debe estar confeccionada con tejidos suaves, lisos y agradables al tacto. No pueden presionar ninguna parte del cuerpo del joven, por lo que se recomiendan estilos más holgados.
La ropa debe respirar, por eso sólo se utilizan materiales naturales y derivados del procesamiento químico de la celulosa. El poliéster, el acrílico y la poliamida aumentarán la sensación de calor y la irritabilidad general.
Para niños mayores a quienes se les ha diagnosticado hipersensibilidad táctil, respete su opinión. No les compre suéteres ásperos, blusas de cuello alto, vestidos españoles, etc. Recorte etiquetas de cada prenda. Preste atención a las costuras: las suaves son las mejores.
Juguetes que favorecen la integración sensorial
¿Le han diagnosticado a su hijo hipersensibilidad táctil? Las recomendaciones suelen incluir juegos que favorecen la integración sensorial. Para algunos, puede utilizar un balde, arena y objetos cotidianos. Otros requieren juguetes profesionales.
Para su especial atención, recomendamos columpios clásicos, hamacas, cunas para bebés y tablas grafomotoras. Estos últimos son de gran ayuda para aprender a escribir. En la tienda Smart Memories encontrará juguetes de integración sensorial de alta calidad, fabricados con materiales naturales y seguros. Puede usarlos tanto para trabajar con un niño al que se le ha diagnosticado una actitud defensiva táctil como con un niño pequeño que no presenta síntomas de trastorno de integración sensorial. Una estimulación adecuada tendrá un impacto positivo en su desarrollo y minimizará el riesgo de problemas de motricidad fina e integración sensorial en el futuro.